Intolerancias alimentarias en Japón

19.10.2019

Hoy voy a hablar de viajar con limitaciones por Japón. He estado durante 15 días callejeando por las principales ciudades y algún pueblo entre medias. Mi presupuesto era limitado aunque eso no hubiera cambiado las cosas: todo llevaba lácteos, gluten, cereales y azúcar. He tenido que ser extremadamente cuidadosa y comprar siempre ingredientes en tiendas para poder saber qué llevaba cada cosa.

Pequeña introducción:

¿Qué no puedo comer ahora mismo?

-Lácteos.

Comprobado que hay kit kats de todo tipo.

-Cereales (el arroz es un cereal) y legumbres (la soja es una legumbre).

Sake, creo.

-Tubérculos (he empezado a digerirlos de nuevo pero a veces me da dolor de estómago tras comerlos y me tiro horas sin poder moverme, así que mejor paso de ellos).

-Azúcar and family (maltodextrin, sacarosa, maltosa...).

Chuches las que quisieras y de todo tipo.

-Frutas y verduras diversas por mi querido SIBO y mi sempiterna cándida. 

Así que durante medio mes me he estado alimentando en exclusiva de lo único que podía encontrar que supiera exactamente lo que llevaba (gracias Google Translator).

A saber:

-col cortada en juliana (no debería por SIBO pero esto ha sido supervivencia).

Primer encontronazo vital con durians. No sé si podría digerirlos, lo dudo.

-mini ensaladas de lechuga + col + atún + huevo duro + maíz (esto último lo quitaba obviamente).

Dulces de Snoopy.

-huevo duro vendido individualmente o de dos en dos (menos mal que ya lo tolero porque ha sido mi salvación).

Texturas que no soporto y mini crisis de ex vegetariana al verlos.

-lechuga.

Los puse con agua al sol para que no perdieran propiedades.

-nori sin añadidos.

Chips de tomate seco... con arroz.

-plátanos y uvas (se encuentran en todas partes. No debería por cándida pero supervivencia).

-frutos secos sin salar ni tostar (caros, menos mal que me traje varias bolsas de España).

Cocacolas temáticas de casi todas las ciudades por doquier.

-jamón serrano sin lactosa ni azúcar (complicado de encontrar pero se encuentra; curiosamente siempre de origen italiano).

-mantequilla de almendras y de nuez de macadamia (aunque solo las vi por separado, en dos tiendas muy distintas, es decir, no son fácil de encontrar).

-atún en lata ( no me gusta tomarlo por los metales pesados pero...Siempre en aceite de soja pero qué se le va a hacer).

-leche de coco (con goma aguar. La probé y me dio una sensación rara-desagradable así que la tiré).

-aceitunas.

-aceite de oliva (difícil de encontrar y caro).

-canela en polvo (las especias son carísimas, recomiendo conseguirlas en una tienda de todo a 100 yenes).

-piña cortada en trozos en bolsa de plástico (a veces había en los supers; desaparecía rápido).

-konjac (en grandes supermercados).

-champiñones (como los de lata en España pero en bolsas de plástico; los vi el último día en un supermercado. No debería por cándidas, pero supervivencia).

-bolitas de cacao y dátiles (las encontré un día y no me pude resistir aunque lo pagué ya que, recordemos, el cacao es una legumbre).

Cosas que he visto que podía comer pero por circunstancias no he cogido:

-pinchitos de fruta por la calle.

-castañas asadas. Costaban unos 7 euros un puñado. Hay cosas que mi ética me impide hacer. Luego encontré dos veces cocidas como las que venden en el Mercadona.

-muy ocasionalmente, en pueblos sobretodo, fruta como kakis (no puedo, SIBO), manzanas (no puedo, SIBO), plátanos o uvas. Preciosas, casi obras de arte, es decir, carísimas.

Solo una vez vi en un restaurante opción a un poke bowl saludable y no pude pararme en ese momento.

De estos había a montones.

Hay mucha fruta seca en todas partes pero escarchada.

Chips de brócoli y de coliflor con arroz.

También hay muchísimos encurtidos y fermentados pero con azúcar, vinagre (me sienta mal), soja o arroz. 

Encurtido de calabacín creo con una pasta a base de arroz.

Así ha sido mi alimentación estos días: como he podido. Con lo complicado que lo tengo, estoy orgullosa de lo bien que lo he hecho. Eso sí, voy a disfrutar como una enana cuando vuelva a mi cocina. No recomiendo a nadie que tenga opción alimentarse así tanto tiempo. Si lo haces, lleva suplementos vitamínicos muy completos, que es lo que hice o hubiera acabado muy mal

Otra cosa que no sería capaz de comer; tengo dudas también de que estén bañados en soja.

PD: Eh, menos excusas para no viajar. No ha sido fácil alimentarme pero he vuelto de una pieza, sana y sin haber perdido ni un kilo. Japón es fácil y barato para comer si puedes comer de todo y más si lo haces a base de comida preparada o puestos callejeros. 

Había hasta helados con distinta intensidad de matcha.