La Geoda de Pulpí

13.12.2019

Hoy he estado en la Geoda de Pulpí, que se encuentra en el interior de Mina Rica (muy imaginativos con los nombres). Es la más grande de europa descubierta, la segunda más grande después de la de Naica (México) y la única visitable (si consigues los permisos). 

Como veis, en el exterior no había mucho más allá de aparcamiento, unos aseos, unos bancos y una oficina-tienda de souvenirs donde refugiarse del viento.

Te avisan de que llegues media hora antes de que empiece la actividad, por eso de que la mayoría se pierde por el camino.

 Entrada a la mina. Tienes que ponerte un casco para entrar. Como soy muy mala blogger, he olvidado hacerme el selfie cómodo de rigor con él. Un detalle que me gustó fue que a la salida te dicen que la redecilla del pelo debes echarla al contenedor amarillo (hay bastantes contenedores de reciclaje en el lugar); la otra cara de la monea es que den redecillas y de plástico y de un solo uso.

En teoría no se puede hacer fotos dentro... excepto en algunos puntos en concreto que la guía te va indicando. De hecho, ni siquiera puedes hacer fotos de la geoda. En mi opinión se debe a que poco tiene que ver la fotografía con la que promocionan el lugar con lo que te encuentras.

 Una de las salas más grandes: La catedral. Con la escalera de emergencias por la que preferí no imaginarme en caso de terremoto. Una cosa muy guay que no comentan en ninguna página web es que te enseñan minerales que brillan en la oscuridad; mágico. 

Donde colocaban los cartuchos de pólvora para ir abriendo camino en el interior de la montaña.

 Hay cristales de yeso por doquier. Esto era tres veces yo y estaba en un lateral del camino. Para los obreros, en su momento, el yeso tenía poco valor, era solo basura que había que sacar; los romanos lo adoraban porque lo usaban de cristales para las ventanas. Ahora lo volvemos a idolatrar por pura estética.

¿Recomiendo la visita? Sí, por el trato humano (que escasea mucho en la zona) y porque, al fin y al cabo, es bonito y lo poco que puede verse durante menos de un minuto cuando te asomas casi gateando por un agujero en la pared, mola mucho. Eso sí, a partir de marzo. Entonces cerrarán la mina y la pondrán en mejores condiciones, abriendo al público otras dos geodas que han encontrado (no tan grandes pero esperemos que sí plenamente visitables). También pondrán un ascensor (no tuve que usar las escaleras de antes pero sí a sus hermanas gemelas para bajar y subir varios pisos) para la gente con movilidad reducida; quienes podrán entrar pero no dentro de la geoda... Ah, si quieres ir no lo dejes el comprar la entrada para el último momento; hay que reservar entrada con varios meses de antelación.